¿A quién iremos?

Durante los últimos meses, las informaciones que recibimos en los medios de comunicación van de mal a peor. La Covid 19 y la economía mundial no dan señales de una importante mejoría, mientras que el cambio climático y las tensiones militares de la O.T.A.N con Rusia y China siguen acelerándose negativamente. Noticia tras noticia, vivencia tras vivencia, nuestra alma aprende a no generar grandes expectativas en las personas, instituciones y gobiernos que nos rodean. Las decepciones que experimentamos u observamos, nos facilitan que pongamos una coraza para evitar nuevos sufrimientos o falsas ilusiones.

Hace dos milenios, Jesús debió sentir una honda tristeza cuando muchos de sus discípulos no aceptaron su evangelio y decidieron dejar de andar con Él. Sin embargo, al preguntarle a los doce apóstoles si también querían irse, Simón Pedro le respondió: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Juan 6:68-69).

Las preciosas maravillas de la creación de Dios y las profundas enseñanzas de la Biblia en contraste con el caos y vacío existencial que nos rodea, hacen que también le pregunte y responda al mismo tiempo a mi Salvador Jesús: ¿A quién iremos? Sólo a ti, Señor. Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida.

Fernando González