Un Problema de Corazón

Algunos dicen que ya ha pasado la crisis económica. Pero probablemente, aunque se denote alguna mejoría, será circunstancial. Muchas familias han sufrido un cambio radical, de vivir muy bien a no tener dinero para pagar las facturas de luz y agua, de vivir cómodamente a perder su propia casa, de ser los que ofrecían ayuda, a ser los que dependen del banco de alimentos. Depresiones, angustias, adicciones, suicidios, etc… han cobrado sus víctimas a raíz de lo insoportable que ha sido para muchos.

Esta crisis ha sacado a la luz muchas cosas, sobre todo el problema grave de la corrupción, en todos los estratos sociales, no solo en políticos y grandes empresarios. La corrupción es un mal endémico de la naturaleza humana.
El principal problema que no solo ha generado la crisis, sino que explica otros males como la desigualdad, la discriminación, la explotación, los abusos, la violencia, los robos, las infidelidades, etc., es un problema del corazón. Problema que solo se resuelve con lo que Jesús dijo en cuanto a la necesidad de nacer de nuevo (Evangelio de Juan 3). La Biblia dice : “os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne.” (Ezequiel 36.26). Solo un cambio de corazón puede solucionar los problemas de este mundo, y ese cambio solo lo puede hacer Dios, cuando dejo que mi vida sea transformada por Él, al confiar en Jesús como mi Señor y Salvador.

Esteban Figueirido

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