Veinte Años Después

Egoísmo, conflicto y división, son tres palabras que podríamos utilizar a la hora de describir en líneas generales la sociedad en que vivimos: Guerra de Siria, terrorismo radical islámico, amenaza nuclear de Corea del Norte, pobreza extrema en algunas partes del mundo…

Recordando el vil asesinato de Miguel Ángel Blanco, ocurrido hace exactamente veinte años, uno se da cuenta que ahí empezó el declive y posterior disolución de E.T.A. Millones de vascos y resto de españoles, con muy diferentes ideologías entre nosotros, salimos a las calles para apoyar a las miles de víctimas que había ocasionado esta banda terrorista y para unirnos contra el terror más la falta de libertad. El egoísmo, conflicto y división se transformaron en solidaridad, búsqueda de paz y unidad frente a la dictadura de las armas.

El mensaje de Cristo recogido en el Nuevo Testamento, entre otras muchas cosas, nos invita a buscar la unidad, paz y amor con el prójimo. ¿Estamos dispuestos a ello?

Ojalá siguiésemos lo que se nos dice en 1 Pedro 3:8: “En conclusión, sed todos de un mismo sentir, compasivos, fraternales, misericordiosos y de espíritu humilde”. Así sea.

Fernando González González.

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