Santiago 2:1-13 | Mi persona favorita | Favoritismo: el pecado oculto

Uno de los grandes males de la sociedad en general y de la iglesia en particular, es el favoritismo, la discriminación, la acepción de personas, un pecado que suele pasar desapercibido. Santiago, en el capítulo 2:1-13, nos enseña en qué consiste y cómo es incompatible con el cristianismo en cinco áreas fundamentales: la fe, la ética, la voluntad de Dios, la ley de Dios y la misericordia. La persona favorita de Dios es el pobre de espíritu. ¿Cuál será la nuestra?

Por Pedro Crenes