Esdras 6:16-22 | ¡Es tiempo de celebrar!

El tiempo de celebrar no se reduce a los momentos de Iglesia reunida, sino que hemos de extenderlo al resto de nuestros días y horas de vida. La Pascua ahora es Cristo y ya no se celebra en un lugar o día concreto. Cada día podemos recordar cómo Cristo nos salvó y recibir así la energía, la motivación y el gozo para afrontar lo que tenemos por delante, no se trata de forzar nada, ni de fingir, solo recordar y tenerlo siempre presente.

Cada día debo buscar la santidad, pedir perdón a Dios por mi pecado. Ya no son 7 días concretos del año como la fiesta de panes sin levadura, es cada uno de los 365 días del año, es en cualquier momento de las 24 horas del día, pidiendo a Dios que quite la levadura de nuestras vidas y vivir cada cosa que hacemos con el sentido y el gozo de la salvación.

Por Esteban Figueirido