Sufrimiento para fruto en otros

El sufrimiento es parte de la realidad en este mundo, y supone un desafío para la fe, ya que uno esperaría que, cuando llega, podrías clamar a Dios y al momento sería quitado; sin embargo con frecuencia no ocurre así.

El apóstol Pablo nos enseña que a veces Dios lo permite, y nos ayuda a sobrellevarlo, para utilizar esa experiencia para bien de otros, de manera que un día veremos el propósito y la recompensa. Ese enfoque puede liberarnos de una búsqueda desesperada de una salida, y afrontar la situación con confianza y aceptación, fortalecidos en Dios.

Tu sufrimiento puede ser un misterio pero Dios quiere utilizarlo como un ministerio, para instruir a otros con tu ejemplo, para capacitarte para consolar a otros, o para ayudarles a vivir su fe con valor.

Por Timoteo Figueirido