¿Liberación por fin?

Muchos ya sienten que está cerca la liberación de esta pandemia, se van relajando las medidas y parece que podemos empezar a disfrutar del buen tiempo y tantas cosas que tuvimos que perdernos.

¿Se podría decir que es el comienzo de la liberación?

La liberación es algo tan ansiado en momentos de reclusión… pero este tipo de libertad no es el único que buscamos o necesitamos.

Vivimos con otro tipo de cadenas que no nos dejan ser libres, que no nos dejan ser felices. Aunque llegásemos a poder hacer «todo lo que quisiéramos» siempre vamos a tener un peso encima, el pecado.

Es una actitud de rebeldía que se manifiesta de tantas formas…, y es que nadie está exento de pecar.

Jesús les dijo: –Os aseguro que todos los que pecan son esclavos del pecado. (JUAN 8:34 DHHE)

El pecado dañó nuestra relación con Dios y con los demás y nos limita cada día.

¿Pero sabes qué? Hay una buena noticia, hay una forma de liberarse de la esclavitud del pecado:

Poniendo tu fe en Jesús, quién cargó con todos nuestros pecados una vez y para siempre, ejecutando el mayor acto de amor al morir por toda la humanidad.

Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados. (Efesios 1:7 NTV)

Solo tienes que creer y confiar en él.

Hoy mismo puedes vivir sin límites, puedes ser libre por fin.

Keila Vila

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