¡Una importante razón para enfadarme! | Marcos 11:15-19 | Esteban Figueirido

Jesús reaccionó con gran enfado porque estaban jugando con las “cosas de Dios”, ¡qué falta de respeto!, semejante jaleo y negocio sucio de explotación, en el lugar destinado para la reflexión la oración y adoración al Señor.

La presencia de Dios es sagrada y requiere el máximo respeto.

Pero recordemos, inicialmente fue el tabernáculo y el templo, luego Jesús mismo, y una vez Él marchó, ese templo que debe estar limpio, santo, es nuestra propia vida, donde vive el E.S.

¿Cómo está mi propia vida?
¿Qué hay que “volcar”?
¿Qué hay que “echar fuera de nuestro interior” o limpiar para que seamos la adecuada casa/templo de Dios?

Puedes descargar el audio de la exposición aquí

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