El pan es para todos y debe ser compartido sin discriminación | Marcos 7:24-30

Seguimos estudiando el capítulo 7 del Evangelio de Marcos, con Esteban Figueirido.

Una mujer sufre muchísimo porque tiene una hija poseída por el demonio. Conoce de Jesús, lo reconoce como el Rey-Mesías y Salvador, por eso recurre a Él con insistencia y esperanza. Jesús decide saltar el protocolo, según el cual eran primero los “hijos” y después los “perrillos”, es decir, primero los judíos y después los gentiles. ¿Por qué? Porque vio auténtica fe en esa mujer. Y tiene lugar, una vez más, la manifestación milagrosa del poder sanador de Jesús, quien libera a la niña de la posesión.

Somos cachorritos adoptados como hijos, aceptados para estar en la mesa.

Puedes descargar el audio de la exposición aquí

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